El 26 de noviembre en el Centro Cultural y Museo Histórico Carabineros de Chile tuvo lugar la inauguración de la exposición fotográfica «Ucrania en llamas», una muestra única dedicada al 80.º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial.
La exposición, creada a partir de la colección fotográfica del Museo Nacional de la Historia de Ucrania en la Segunda Guerra Mundial, rinde homenaje al heroísmo y a millones de víctimas del pueblo ucraniano durante la Segunda Guerra Mundial. Las imágenes de la crónica bélica que se presentan invitan a reflexionar sobre el precio de la libertad, la fortaleza, la dignidad humana y la resistencia ante las pruebas más difíciles.
Durante la ceremonia de inauguración, el Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Ucrania en Chile, Yurii Diudin, destacó la gran contribución del pueblo ucraniano a la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial y subrayó los paralelismos entre la tragedia de aquella guerra y la actual agresión rusa a gran escala contra Ucrania. En este contexto, el diplomático ucraniano destacó la valentía y la resiliencia de los ucranianos que hoy, al igual que hace 80 años, defienden su derecho a la vida, la libertad y la soberanía nacional.
Yurii Diudin también expresó su gratitud a todos los que participaron en la organización de esta exposición fotográfica, que se convirtió en la primera colaboración museística entre Ucrania y Chile. Destacó asimismo que, como lo demuestran la experiencia histórica y los acontecimientos actuales, la paz duradera y justa no se puede lograr apaciguando al agresor, sino solo mediante la acción coordinada de todos los que se le oponen en el campo de batalla, en la arena diplomática y en la economía global.
En la ceremonia de inauguración de la exposición también intervinieron el Director del Museo Histórico y Centro Cultural de Carabineros de Chile, coronel Darío Goldberg Jiménez, el Director general del Museo Nacional de Historia de Ucrania en la Segunda Guerra Mundial, Yuri Savchuk (en formato de videoconferencia), y la activista de la comunidad ucraniana Natalia Moroz, quien, junto con su esposo Eduardo Toledo Pinto, prestaron su ayuda invaluable en la organización de la exposición.









