En la noche del 2 de enero la Federación de Rusia realizó un nuevo ataque masivo con misiles contra ciudades ucranianas.
El enemigo lanzó decenas de drones de combate, misiles de crucero y aerobalísticos contra Kyiv, Kharkiv, Mykolaiv, Kropyvnytsky y otras localidades.
En Kyiv fue registrada una serie de destrucciones, en particular como resultado de impactos sobre edificios residenciales, un depósito, un supermercado, el sistema de distribución de gas natural. En algunas partes de la ciudad el suministro de energía eléctrica y agua fue interrumpido.
La Federación de Rusia también atacó algunos barrios residenciales de Kharkiv.
A la mañana se tiene conocimiento sobre 92 heridos y 4 personas fallecidas. Considerando que los trabajos de busqueda y salvamiento prosiguen, la cantidad de los damnificados puede aumentar.
Rusia continúa luchando contra mujeres y niños ucranianos, así como contra personas mayores. Los objetos que fueron atacados por el ejército ruso fueron exclusivamente civiles.
El Ministro de Asuntos Exteriores Dmytro Kuleba exhortó a los estados extranjeros a reaccionar al nuevo ataque terrorista ruso aplicando un conjunto de medidas que incluiría, entre otras cosas, el suministro acelerado a Ucrania de nuevos sistemas de defensa anti-aérea, drones de combate de todos los tipos, misiles de largo alcance con el radio de acción de 300+ kms, la aprobación de la decisión sobre la entrega a Ucrania de activos congelados de Rusia y el fin de contactos con diplomáticos rusos en las capitales y organismos internacionales respectivos.
El régimen terrorista de Moscú debe percibir que la comunidad internacional no va a cerrar los ojos frente a los asesinatos de la población civil ucraniana y la destrucción de la inraestructura crítica de Ucrania.