El 18 de mayo Ucrania conmemora a las víctimas de la deportación de los Tártaros de Crimea.
Se convirtió en un crimen de genocidio y una manifestación de la naturaleza criminal de las políticas del Estalinismo.
Según los datos descubiertos, 7889 (4% de la población) murieron en camino a Siberia. En los primeros dos años del exilio murieron decenas de miles de Tártaros de Crimea deportados.
La Unión Soviética y Rusia como su heredero nunca han abierto todos los archivos con la información sobre este crimen terrible. Según las estimaciones alrededor del 46,2% murió en los campos de trabajo.
El resto fueron privados de sus derechos durante décadas y volvieron a regresar a su tierra sólo después de 1989.
Solo después de la independencia de Ucrania fue posible el regreso de los Tártaros de Crimea a Crimea Ucraniana.
La tragedia del pueblo Tártaro de Crimea se volvió a repetir en 2014 con la ocupación ilegal y intento de anexión por las fuerzas de ocupación rusas de la península ucraniana.
Desde allí comenzó la segunda ola híbrida de deportación de los Tártaros de Crimea y un cambio artificial en la composición demográfica de la península.
Las políticas rusas están marcadas por persecuciones políticas, religiosas y culturales de los Tártaros de Crimea: prohibición del Mejlis del pueblo Tártaro de Crimea, represiones sistémicas, persecución y violaciones de los derechos de los Tártaros de Crimea, que se oponían a la agresión armada.
Miles de los Tártaros de Crimea tuvieron que abandonar sus hogares y trasladarse a la parte continental de Ucrania.

Llamamos al mundo


honrar la memoria de numerosas víctimas inocentes de la deportación del pueblo Tártaro de Crimea por parte de Stalin

condenar la agresión de Rusia contra Ucrania y las nuevas represiones contra los Tártaros de Crimea

exigir a Rusia que ponga fin a las violaciones de los principios fundamentales del derecho internacional y cumpla con las demandas de la comunidad internacional con respecto a la desocupación de la República Autónoma de Crimea y la ciudad de Sebastopol.