Ante la promoción de la gira “Gala El Lago de los Cisnes y Piezas Maestras”, anunciada en Temuco, Curicó, Talca, Talcahuano, Antofagasta y Santiago, y protagonizada por la denominada Moscow State Ballet, consideramos necesario expresar nuestra profunda preocupación y rechazo moral frente a este tipo de eventos culturales vinculados a la Federación de Rusia.
Mientras Rusia continúa su guerra de agresión contra Ucrania, bombardeando ciudades, destruyendo infraestructura civil y asesinando a miles de personas inocentes, resulta inaceptable presentar espectáculos oficiales o asociados a la imagen cultural del Estado agresor como si nada ocurriera. La cultura no puede utilizarse para blanquear crímenes de guerra ni para normalizar la violencia imperial.
Particularmente doloroso resulta que se presente precisamente “El Lago de los Cisnes”, una de las obras más emblemáticas del ballet mundial, cuando muchos bailarines y artistas ucranianos han sido asesinados por la agresión rusa.
El destacado bailarín ucraniano Artem Datsyshyn, solista de la Ópera Nacional de Ucrania y reconocido intérprete de El Lago de los Cisnes, murió en marzo de 2022 tras resultar herido por bombardeos rusos sobre Kyiv. Tenía 43 años.
El artista de ballet Oleksandr Shapoval, figura de la Ópera Nacional de Ucrania, se ofreció voluntariamente para defender su país y murió en combate en septiembre de 2022 frente a la invasión rusa.
El joven bailarín Vadym Khlupianets, artista del Teatro Académico de Opereta de Kyiv, murió en noviembre de 2022 durante los combates cerca de Bajmut.
El bailarín Rostyslav Yanchyshen, exintegrante del Ballet de la Ópera de Odesa, falleció en abril de 2023 tras un ataque con mortero ruso mientras servía defendiendo Ucrania.
Estos nombres representan solo una parte de la tragedia. Rusia no solo destruye vidas humanas; intenta destruir también la cultura ucraniana, nuestros teatros, museos, escuelas de arte y – en su totalidad – borrar la identidad nacional de los ucranianos.
Por ello, hacemos un llamado respetuoso a las instituciones culturales chilenas, a los organizadores y al público a reflexionar sobre el significado de acoger espectáculos patrocinados o promovidos por estructuras vinculadas al Estado ruso en pleno desarrollo de una guerra brutal contra un país vecino.
Chile conoce el valor de la dignidad, la memoria y los derechos humanos. Confiamos en que la sociedad chilena sabrá distinguir entre el verdadero arte, que une a los pueblos, y el uso propagandístico de la cultura por parte de un régimen agresor.
La cultura debe servir a la paz, no a la propaganda.